La factoría de Renault en Sevilla alcanza los 29 millones de cajas de velocidades desde 1958

Los más de 1.300 empleados de la factoría que el Grupo Renault tiene en Sevilla fueron testigos de la producción de la caja de velocidades número 29 millones, desde la creación de la planta en 1958. Un dispositivo que que será enviado a la planta de Togliatti (Rusia), para montarse en un vehículo Dacia Sandero. Se trata de una caja JHQ, manual de cinco velocidades y arquitectura transversal, que empezó a producirse en Sevilla en 2003.

La factoría de Sevilla está considerada como una planta de fabricación de componentes mecánicos estratégica para la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, ya que cubre el 33 por ciento de las necesidades de cajas de velocidades del Grupo Renault y exporta el 80 por ciento de su producción a más de 30 fábricas cliente de la Alianza en cuatro continentes.

Además, la factoría de Sevilla destaca por estar a la vanguardia de la innovación en la industria 4.0, gracias a la digitalización de sus procesos, la automatización de sus líneas de producción y el elevado nivel de competencias de su plantilla. Con ello logra un doble objetivo: aumentar la capacidad productiva de la fábrica y mejorar el entorno de trabajo del operario en aspectos tan importantes como la ergonomía o la seguridad.

El director de la Factoría de Sevilla, Alfonso García-Agúndez, celebró el nuevo millón de cajas de velocidades manteniendo con los índices de calidad, innovación y competitividad. Añadió que la producción de 29 millones de cajas de velocidades demuestra el “compromiso y el saber hacer” de todos los trabajadores de la factoría que han hecho posible este éxito.

Una historia de más de 80 años

La historia de la factoría de Sevilla se remonta a 1938, cuando al final de la guerra civil se crea en el barrio de San Jerónimo la empresa ISA (Industrias Subsidiarias de Aviación), dedicada inicialmente a la fabricación de piezas de aviación. Unos años más tarde, a finales de la década de los 50, ISA comienza a diversificar su producción con otros productos, como motores eléctricos y cajas de velocidades, entre ellas cajas de velocidades para Renault Dauphine.

En 1966, Renault adquiere la actividad productiva de ISA, que incluye las instalaciones y una parte importante de un equipo de profesionales con un alto nivel de especialización en la fabricación de componentes mecánicos.

Entre los años 1966 y 1983 se fabrican hasta 14 modelos de cajas de velocidades de tipo longitudinal, pero es en 1983 cuando se produce uno de los grandes hitos de la factoría Renault: el paso de cajas longitudinales a los actuales modelos transversales (más compactos y acoplados de manera transversal al motor del vehículo).

El cambio a esta nueva caja de 4 y 5 velocidades, denominada JB, lleva asociado un aumento en la capacidad de producción, y también una modernización importante a nivel tecnológico y de instalaciones. Fue necesario una ampliación de la fábrica y construir un nuevo recinto situado a 500 metros del primero (llamado Sevilla 2) con las naves industriales correspondientes y dotado de nuevas líneas de fabricación.

En los años siguientes se suceden diversas evoluciones del producto y sucesivos aumentos de la capacidad de producción de la factoría, condiciones necesarias para lograr en 2003 la adjudicación de una nueva caja: el modelo JH.

En 2005 se produce otro de los acontecimientos que marcan la historia de la factoría: el comienzo de la industrialización de un nuevo modelo de caja de velocidades: TL4. Se trata del primer órgano mecánico concebido en la Alianza Renault-Nissan para ser ensamblado en vehículos de ambas marcas, con un exigente nivel de calidad. La asignación de este proyecto a la factoría de Sevilla suponía importantes retos, pero también una inversión de 150 millones de euros, un 40 por ciento de aumento de su capacidad de producción y más de 400 nuevos empleos.

La firma de nuevos Planes Industriales da mayor estabilidad a la planta de Sevilla en años sucesivos, garantizando los niveles de producción y empleo al mismo tiempo que se adjudicaban nuevas inversiones y proyectos, entre ellos las cajas de velocidades J Edison, JS3 o TL6.

Desde sus orígenes, la factoría de Sevilla es el ejemplo de una aventura empresarial que se consolida hoy como una de las empresas clave del sector industrial andaluz y una referencia mundial en el mecanizado de precisión.

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