La automoción pide al Gobierno un plan de choque nacional con medidas urgentes para el sector

ICAL. El sector de la automoción en su conjunto, con las distintas patronales unidas, solicitó este miércoles al Gobierno que apruebe un plan de choque nacional de medidas urgentes y específicas para el automóvil y otros vehículos, como vehículos industriales, autobuses, motocicletas o ciclomotores.En un comunicado, las distintas patronales lamentaron que su sector “haya sido y sea uno de los más afectados a nivel económico por la pandemia”. “La necesidad de proteger a nuestros trabajadores, junto a las restricciones derivadas del estado de alarma, han provocado un cese total de la actividad productiva y comercial, lo que coloca al sector en una muy difícil situación”, añadieron.

Por un lado, explicaron las distintas patronales, la limitación a servicios mínimos esenciales de talleres y actividades afines “ha provocado una caída del 95 por ciento en su facturación” y el cierre total de la actividad comercial en concesionarios y compraventas ya ha provocado “un desplome del 69 por ciento en las matriculaciones de marzo, caída que se hará aún más profunda en abril, donde ya se están registrando bajadas diarias del 90 por ciento”.

Además, el sector de la automoción aseguró que, aunque la actividad comercial se recuperara a lo largo del mes de mayo, “la crisis económica posterior provocará una grave incertidumbre en los consumidores y en las empresas al respecto de su propia estabilidad económica y la de sus empleos”. “La temporada turística se da prácticamente por perdida, con un impacto devastador en los alquiladores”, agregó.

Asimismo, el conjunto de las patronales del sector calculó que, al menos, “unos 350.000 empleados del sector (entre fabricantes, componentes y distribución) han tenido que acogerse a expedientes de regulación temporal del empleo para paliar el impacto negativo de la parada de actividad”.

 

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