Cadillac Town Sedan de 1928, el coche de Al Capone

Los vehículos de los años 20 son sin duda unos de los más hermosos ejemplares buscados por los coleccionistas. Fue en los Estados Unidos, gracias al crecimiento económico de los Felices Años 20 cuando la industria del motor sufrió un fantástico récord de ventas. Todo el mundo tenía un coche. Y por supuesto, los reyes de la mafia también tenían los suyos. Hablaremos de el Cadillac Town Sedan de 1928. El coche del gangster más famoso de la historia, Al Capone.

¿Coche o carro blindado?

Su confortable Sedan no era un turismo más de los que se podían ver por las calles de Chicago. O sí, si eso era lo que quería Capone. Por aquel entonces la policía y los vehículos oficiales del gobierno utilizaban este modelo de vehículo y solían identificarse por su pintura de chapa verde. El coche de Capone estaba exactamente camuflado como un vehículo oficial más. Está claro que si no quieres llamar la atención de la policía qué mejor manera de hacerlo que parecerse a ellos. Del mismo modo, dentro del Cadillac, se encontraba instalada una emisora de radio como la que usaba la policía de Chicago, esto tenía al capo siempre al tanto de los movimientos del gobierno para estar un paso por delante. De hecho le sirvió de mucho, pero no para poder evitar ser procesado por evasión de impuestos. Curioso final, pero es otra historia.

En cuanto a la carrocería: un auténtico tanque. Prácticamente la totalidad del interior del coche estaba panelado con más de 1.300 kilos de acero para hacerlo a prueba de balas. Los cristales, también eran “blindados”, con aproximadamente una pulgada de espesor.

Una ventanilla trasera plegable completaba las funciones defensivas en caso de tener que huir de la policía o de otras familias. Una auténtica belleza a la vez que un monstruo ideado para un capo de la talla de Capone.

Del gobierno a los coleccionistas

Cuando Capone fue detenido en 1931, el coche fue pasando de mano en mano como una reliquia. Hasta el presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt lo llegó a utilizar como coche oficial.

El final de la historia del Cadillac, no terminará nunca. De subasta en subasta, la última tuvo lugar este mismo año. Una joya como el Sedan de Capone estimaba la subasta entre 300.000 y 500.000 dólares. Un buen precio por el coche más perseguido de la historia de la policía de Chicago.


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